SER DE LUZ

Siempre a lo largo de la historia, nos han hablado de los ángeles, seres de luz en todas las culturas. En la nuestra, los occidentales los llamamos ángeles, en las orientales devas. Pero la pregunta que nos hacemos ¿existen realmente los ángeles? ¿Los seres de luz?. Cuando conocemos a personas especiales no nos percatamos, hasta que no se van. Las personas no suelen creer en los ángeles o en espíritus pero tenemos que pensar que es lo que nos mueve  para seguir para adelante a tener energías día a día ¿es nuestra educación? . ¿Qué fuerza interna nos mueve?, es Dios que no nos deja de su mano,  es la familia que en algunos casos nos facilitan el camino, los amigos que están y a veces como seres humanos que son, desaparecen. Pero eso da igual si fueran perfectos serian ángeles y no lo son. El ser humano viene a nuestro planeta Tierra para evolucionar no solo en lo cotidiano y en lo material que eso lo intentamos con mucho ahínco sino en lo espiritual. Las personas decimos que estamos enfermos: por el cáncer, el corazón o por accidentes de tráfico pero realmente estamos enfermos de soledad, de cariño que nos hace falta y siempre en toda la vida de cada uno de nosotros aparece alguien que te hace  ”pensar”, nos hace que cambiemos nuestra forma de ser. Es como cuando  estamos en un lago en calma y tiramos una piedra al lanzarlo deja ondas expansivas. Esas ondas expansivas que las vemos y no nos damos cuenta, hasta que vemos que la piedra ha caído al fondo del estanque y recordamos en nuestra mente, las ondas. Esas ondas son mensajes y vuelven a nosotros y nuestros recuerdos  nos transmiten enseñanzas que a veces vemos y otras  no vemos. Pero al cabo del tiempo en el transcurso  de nuestra vida, nos damos cuenta de la enseñanza que llevaba y vamos cambiando. El tiempo nos hace cambiar a todos, la vida es nuestra GRAN MAESTRA pero en los acontecimientos que vivimos ya pueden ser alegría ó sufrimientos estamos en constante cambio.

Las personas que estuvieron  y ya no están las recordamos, en lo que decían y como se comportaban. Algunas de ellas son seres de luz, nos daban vida, alegría, experiencias y recordamos sonrisas y sus múltiples comentarios. Estoy convencida que toda persona en algún momento en su vida se le aparece un ángel, pero hay que saberlo ver, que no todo el mundo sabe verlo.

Siguen estando  con nosotros aunque están en otra dimensión en el planeta Tierra “No” pero no nos abandonan se preocupan de nosotros, nos ayudan. Están ahí los sentimos. ¿Qué persona en su vida no ha sido marcada por hechos y acontecimientos unos a una edad otros a otra? El alma es la que lo sabe todo y la que todo lo aguanta, lo asimila y va dejando huella vamos cambiando en el trascurso del tiempo que está dividido por años y épocas.  Niñez,  adolescencia, madurez ,vejez. Luego hacemos balance de nuestras vidas y pensamos esto lo hicimos por esto y aquello por tal acontecimiento y conocí a esa persona que me hizo cambiar. Pocas veces intentamos escuchar nuestro silencio interior siempre andamos con prisas y hay que escucharlo sino estamos perdidos por qué no habría equilibrio en nosotros y tiene que haber equilibrio. No siempre es de dia y de noche hay atardeceres ni blancos ni negros hay muchos grises. El equilibrio es donde radica la sabiduría. La sabiduría  viene lentamente como un despertar. Hay seres de luz que nos van guiando en nuestros caminos que tenemos que escuchar nuestras intuiciones, que no solemos escucharlas pero necesitamos escucharlas por que andamos buscando PAZ interna, sosiego, tranquilidad, este mundo va tan acelerado y sin darnos cuenta se nos va la vida luchando y trabajando y ahogamos nuestro YO INTERNO.

Las fotografías hay muchas veces que hablan, que nos dicen,  cosas y no es simple imaginación hay comunicación.

Cuando un ser querido se ha ido, quieres hacer su voluntad y eso te ayuda a seguir día a día, vienen silencios y le escuchas y te reconforta.

Me transmitiste mucha sabiduría sin tu saberlo y a todos los que te rodeaban amigos, amigas y familiares.

Fuiste un gran doctor, en nuestra medicina se da medicamentos para sanar y se opera en cirujía, tu dabas tanto amor a tus semejantes que siempre te tienen presente. Sabias escuchar, con atención, intentabas buscar una respuesta o simplemente estar ahí , eso es mucho, saber que una llamada de teléfono y estabas en unos minutos al lado de la persona para darla una palmadita o te atravesabas media ciudad para estar a su lado.. Ellos me lo dijeron y lo valoran, ahora solo queda un recuerdo bonito. Me lo dicen y me lo demuestran constantemente.

Ahora que no estás me doy cuenta de la huella que nos has dejado en todo, tantos  mensajes, sabias tender la mano y dar una sonrisa y ante todo sabias escuchar.

Hoy en día que vamos todos tan deprisa, vamos contra reloj a todos los lados y tu sabias escuchar a tus amigos y también a nosotros, tus padres. Muchas veces hemos pensado que no nos escuchabas, estábamos equivocados tu padre y yo como tantas veces nos hemos equivocado. Un amigo tuyo me dijo que eras “como una moneda nueva que brillabas, donde estuvieras daba igual en el ambiente o con la gente que estuvieras que brillabas que te movías como pez en el agua”.

 

No solamente eso, sino que enseñabas. Algún día te veré no sé si es FE o necesito creer que te  veré, para seguir remontando la vida. Tu partida no quiero que sea sufrimiento, sé que es un viaje largo que has hecho.

Los seres humanos cuando han llegado a la perfección dicen que se convierten en ángeles. Tu siempre has sido una persona que eras un torbellino de alegría y tenías un corazón de oro y siempre ayudando a la gente. Aunque a veces lo ocultabas, me lo han dicho tus amigos cuando ya te has ido. Me enorgullece, haber disfrutado de ti.  Te he dado lo mejor de mí, mi tiempo y me dedicación, dicen que el tiempo es oro, pero no saben que yo he recibido más de lo que yo te he dado, GRACIAS.

Tengo un montón de anécdotas, todas ellas buenas y divertidas. He sido afortunada y lo sigo siendo, por tenerte a ti que me proteges, “te siento dentro”. Esa energía es mi gran tesoro. En el silencio de mi misma te escucho he ahí donde radica mi fuerza. Angel mío, de mi y de otras personas que lo sé siguen dándonos fuerza para entre todos hacer este mundo un poquito mejor. Lo intento pero carezco de sabiduría. Sigue dirigiendo me. Intentare hacer tus deseos, aunque no sé si lo sabré  hacer.

En muchas otras cosas más, intentare complacerte. Parezco fuerte, no lo soy te lo aseguro. Fuiste un ser especial de eso doy fé  y también marcaste a mucha gente con tu forma de ser. Te quiero sea lo que seas, ser humano, ser de luz, ángel no lo sé. Tu alma que no nos deje sigue nos guiando. Pienso que dentro de tu otra dimensión hay clases sociales tú seas lo que seas estarás bien, en mis sueños casi siempre apareces que llegas. Sé que algún día estaremos juntos, que las intuiciones hay que escucharlas que esto es muy humano que los animales no lo tienen y los humanos sí, pero no siempre sabemos escucharlas. Llegaste deprisa como una estrella y te fuiste  también como una estrella fugaz  tú luz aun sigue alumbrándonos. Al dejar transcurrir el tiempo he cambiado me he endurecido. Lo único que te digo: gracias por haberme elegido como madre y  aunque yo te di lo mejor de mi   tu me has dado mucho más, me diste amor a manos llenas y eso me hace fuerte ahora al no estar tu sé que me cuidas estés donde estés y no me dejaras me guiaras. El dolor pasa y queda la resignación y la alegría de haber vivido contigo. Cuando miro las estrellas me digo ;  la que más brilla es la tuya, seguro. Y sé que me miras desde allí arriba desde el Firmamento. Los seres de luz brillan. Por amor naciste y por amor lloro. Aunque sé que no me quieres ver llorar, de verdad intento no llorar porque al llorar yo se que se te puede apagar tú luz y eso no me lo perdonaría. Sabes que nuestra casa había alegría y bullicio ahora hay tranquilidad y armonía que eso es mucho. Sigue nos ayudando que remontaremos en esta vida con tu fuerza, que lo notamos que estas con nosotros.

El mundo anda un poco desquiciado, con tanta crisis y tanto paro, guerras y sufrimientos.  A encontrar  el rumbo ayuda nos seres de luz, y la persona que no cree que empiece a creer porque si no, no encontrara la paz interior y esa es fundamental para recorrer el camino que tenemos asignado cada uno.

Un corazón alegre es el resultado de un corazón que arde de amor. No hay que medir a las personas por las   cantidad de años que han vivido sino por las alegrías que han dado y con la intensidad que las dan y les reciben. Las intuiciones hay que escucharlas ya pueden ser en nuestros silencios y en las manifestaciones que tenemos através de los sueños. Algunas ocasiones ha habido sueños premonitorios como el sueño de la Virgen María “el arcángel anunciándole la venida de su hijo” El sueño de José evito las plagas de Egipto. El sueño de Abraham Lincon que soñó que le asesinaban. No todos los sueños son así otros no sabemos ver el sentido. En los sueños sin darnos cuenta nos habla el subconsciente y la mitad de ellos no sabemos interpretar los ni entenderlos pero todos ellos tienen mensaje.

Muchas veces recibimos mensajes y no los vemos ni los entendemos que nos guían., que nos inunden de enseñanzas por un comentario o corazonada o bien casualidad que vemos  señales. No siempre la sabiduría esta en los libros, en muchas ocasiones se nos enciende  una luz que la teníamos apagada hay que abrir puertas dentro de nosotros mismos y nos encontraremos mejor dejando atrás nuestro ego es el mal que llevamos todo ser humano, eso nos destruye día a día. Nos identificamos como un nombre y unos apellidos y nuestro afán de superioridad, este es el mal de la humanidad y debemos tener presente que nos juzgaran y nos valoraran  por el amor y el bien que hayamos dado no de los bienes que tengamos. Solo perdura en la Tierra nuestras buenas obras que hayamos realizado y solo nos marcaran las acciones buenas que nos cueste hacer. En muchas ocasiones queremos tanto hasta que nos duele y nos hacemos daño.

No siempre los seres de luz están lejos, los tenemos día a día con nosotros en cada momento, ellos no se separan de nosotros ni nuestros seres queridos. La mente es lo único que nos da sosiego, pero hay que saberlo ver y escucharnos. No nos solemos escuchar, nos da tanto horror la fea realidad, que no queremos parar y tenemos que hacerlo. Deberíamos escribir todos los días lo que verdaderamente tenemos y con lo que partimos, los amigos, familiares el trabajo y los estudios al transcurrir unos meses nos daríamos cuenta que tenemos muchas más cosas que la mayoría de la gente y seriamos más optimistas. ¿Nos deberíamos preguntar cuantas personas realmente nos han querido o nos quieren? y todo lo veríamos mejor en este mundo.

Las noticias negativas son más sensacionalistas y eso es lo que vende, pero eso no nos llena como personas. Somos humanos y necesitamos cariño y tenemos la obligación también de dar cariño con alegría, tendríamos en nuestras manos un mundo mejor.

La vida en muchas ocasiones nos la complicamos y eso es de poco inteligente solemos ser esclavos de nuestra riqueza y perdemos los buenos momentos que nos da la vida. Esos momentos son los que nos hacen crecer como personas, y siempre las añoramos.